Autoescuela

Aprovechando mi horario de almuerzo corro a mi infalible sesión de terapia. “Natalia, no podés seguir así”, me dice con tono de reto mi psicoanalista. Porque parte de ser independiente implica también moverse independientemente, osea manejar. “Ni en pedo”, le digo, ella sabe de mis traumas y por eso insiste. No se si lo hace para ayudarme o de yegua nada más.

La última vez que estuve al volante me choqué un auto que estaba estacionado. “Correlo un poquito”, me dijo Mariano y quede estrolada contra un Toyota blanco. Conducir  no es para mí, nací torpe y voy a ser torpe toda mi vida. Una vez me disloqué un hombro por calcular mal al pasar por el marco de la puerta y otra terminé con una venda en la cabeza por llevarme puesto un televisor de esos que cuelgan en los colectivos de larga distancia. Mariano en más de una ocasión debió acudir a la guardia, desde clavarle una uña en el ojo hasta volcarle agua hirviendo lo hicieron víctima de mis torpezas. Lo peor fue el día que me pidio ayuda para cortarse el pelo, dos días estuvo sin hablarme y un tanto más sin una patilla. No logro maniobrar con el carro del supermercado y pretende que maneje sin atropellar gente!.

554947_10151332911545753_213918283_n

A modo de reflexión y de ejercicio personal me indica que arme un listado de pros y contras.

PROS

  • No depender de Mariano para llegar a algún lado
  • No esperar más bajo la lluvia, con los 2 chicos y cargada de bolsas, que algún taxista se digne a llevarme
  • Voy a perfeccionar mi diccionario de puteadas
  • Superarme a mi misma
  • Vencer mis miedos
  • No sentirme una inútil ante la pregunta; ¿Qué?¿No manejás?

CONTRAS

  • Soy un peligro social
  • El chapista cuesta fortunas
  • Nos convendría pagar seguro contra todo riesgo
  • Voy a ser el centro de más de una puteada, pobre mi hermana, pobres mis tías y pobre mi vieja!
  • Las multas van a afectar mi bolsillo y mi relación marital
  • Durante 6 meses tendré fija en el auto la “P” de principiante (o de Pelotuda)
  • No tengo tiempo para practicar
  • No existe nadie con menos sentido de la orientación que yo, necesito comprar un GPS.

A pesar del resultado y para darle el gusto, llamo al número que me dejó en el bolsillo. Buscando algún hueco entre mis horarios decido finalmente levantarme más temprano.

Son las 7:30 de la semana siguiente, medio dormida y arrepentida ya estoy en la puerta de la autoescuela. Un tipo desgarbado y con olor a faso me guia hasta un auto con doble comando…

Anuncios

4 pensamientos en “Autoescuela

  1. muy bueno! me pasó algo parecido con eso de la “dependencia” pero por suerte después del 2° peque pude darme cuenta que es imposible andar por la calle libremente sin auto y fuí a la academia y me largué a la ciudad. No es tan terrible. Vos sonreí siempre y dejá pasar a los machos del asfalto primero así no te putean tanto!!!! ahhh ….y siempre poné música para descontracturar y manejar con más placer.
    Peor es esperar a un taxi, que encima te retan porque los chicos ensucian o se molestan si no encontrás la billetera entre los bolsos y mochilas que acarreás, o se enojan si no tenés cambio. Qué máis MUCHACHOSSSSSSSSSSSSS????

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s